Más información
- GUIPUZKOA
- Dónde comer en Costa Vasca
- Dónde comer en Montes y Valles vascos
- Dónde dormir en Costa Vasca
- Dónde dormir en Montes y valles vascos
- Planes en Costa Vasca
- Planes en Montes y Valles vascos
Hondarribia, Azkoitia y Segura , Azkoitia, Segura, Hondarribia
Pese a ser pocas las localidades guipuzcoanas que mantienen viva la tradición de las procesiones en Semana Santa, las que conmemoran estos días el martirio de Cristo, lo hacen de forma muy significativa.
Una de las que más público atraen es la Semana Santa de la localidad costera de Hondarribia. En las procesiones que se celebran en Viernes Santo los nazarenos acompañan en silencio 10 imágenes que representan la pasión y muerte de Jesús. El domingo, durante la misa de las diez de la mañana y tras la Procesión del Encuentro, las viejas calles empedradas del casco histórico acogen la escenificación de la caída de los soldados romanos. Una vez concluida la misa los soldados se levantan, como si hubieran resucitado y realizan un pasacalles empuñando las lanzas y espadas al revés.
En Azkoitia, destacan las celebraciones del Viernes Santo. Por la mañana, se lleva a cabo el Vía Crucis creado por el Conde Peñaflorida y el Padre Kardaberaz y, por la tarde, tiene lugar la procesión de la Pasión, en la que se sacan los pasos recogidos el miércoles anterior, acompañados de angelitos, arcángeles, pequeños penitentes y romanos. Al anochecer se escenifica la procesión del Santo Entierro en la que el pueblo acompaña el Sepulcro de Cristo, La Dolorosa y Cristo Crucificado, mientras avanzan rodeados de velas e incienso, al compás de los golpes de los "armatus" y de la marcha fúnebre de Chopin.
Las procesiones de Semana Santa en Segura destacan por su seriedad, silencio y devoción. Comienzan el jueves con una marcha religiosa compuesta por catorce pasos, cuatro de ellos vivientes. Penitentes, nazarenos y soldados romanos, acompañados de txistularis, van desde el Ayuntamiento hasta la iglesia, donde se celebra una misa previa a la procesión, en la que Jesús es encerrado con llave y el alcalde se cuelga la llave al cuello. Durante el tiempo que Jesús permanece encerrado se le vela en turnos de 30 minutos. El Viernes Santo vuelven a salir los penitentes, nazarenos y soldados romanos junto con ángeles, San Miguel, curas y representantes municipales. Después se representa la Bajada de la Cruz y se realiza la procesión. En el camino, San Miguel baila una danza especial.